No soy lo que se dice una freak control, pero me gusta organizar mi vida de forma prolija, soy una mina que toma la iniciativa y acciona (imposible dejarme de brazos cruzados!). No obstante, y en contra de todo hábito el martes decidí aflojar las cuerdas y dejar que la vida me sorprendiera. Qué les puedo decir… funcionó!
Tempranito a la mañana vino Aimé a la cama con un abrazo y con el beso más dulce del mundo me dijo: “Feliz cumple mamita… Te amo” (con cucharita me tuvieron que juntar! jajaj). Lo propio había hecho marido a las 0.00hs del día en cuestión. Luego vino la primer sorpresa, el sueño de toda madre de hijos pequeños: dormir una hora más y de corrido!!!!!!!!!!! (la gloria!)
Tarjetitas, dibujitos (incluyendo un corazón de puño y letra de mi solcito) una sorpresa susurrada al oído por marido que no puedo develar hasta el año que viene… pero que ni se imaginaaaannn.
Un desayuno riquísimo junto a mis viejos, flores, besos, abrazos, charla… un día super slow!
Atendiendo llamados, mensajitos de textos de amigos de aquí y de allí, algún que otro pariente memorioso, de esos que no usan Facebook como machete.
Luego de una primera mañana gratificante, prendo mi Mac y descubro que desde tempranísimo me fueron dejando comentarios en el muro de Facebook (en el mío y en del Vainilla y Canela), mensajes privados, DM y tweets, mails, tarjetitas virtuales… la verdad es que atesoré más de 200 felicitaciones (sí, + de 200, para los escépticos: conservo los prints en mi DropBox, maravillas de la vida moderna) y eso me pone muy feliz.
Que se acordaran de mí y se tomaran la molestia de escribir o de llamarme, es un detalle que valoro desde lo más profundo de mi corazón!
¿Les soy honesta? Me puso muy feliz tomar conciencia de la gente que me quiere, que le importo, amigos con la que comparto intereses, salidas, proyectos. La vida me sonríe, qué más les puedo decir!
Comparto algunos momentos del glorioso 16, junto a mi familia y rodeada de amor.
Aquí una fotosecuencia de los ñoquis de papa y espinaca que preparamos con mi hija para el almuerzo. (la receta y las fotos del platillo salen la semana que viene).
Aquí los rulos locos de mi adorada Aimé.
No se si se acuerdan de Doña Petrona, pero Aimé es mi Juanita!! siempre dispuesta a ayudar y fascinada por el mundo de la gastronomía. Aquí sacándole el envoltorio a un queso (un pequeño aperitivo mientras nos debatíamos entre amasados, horneadas y canciones inventadas).

Y para coronar el día, marido me llevó al Alvear Afternoon Tea. Una experiencia para los sentidos y una caricia para el espíritu real que todos llevamos dentro.