Operación Bikini: 5 pasos infalibles 2


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Parece mentira que ya estemos casi en septiembre!!! Les juro que este año se me pasó en un cerrar y abrir de ojos. ¿Les pasó igual?

Bue, lo cierto es que ya faltan 27 días para la primavera!!!!!!! (parezco Crónica TV 😛 ) y va siendo tiempo de ponerse las pilas si queremos llegar al verano, no se si enfundada en una bikini, pero al menos de buen humor jajajajaj
Siempre me llamó la atención esa gente que se queja, pero nunca hace nada para remediar el mal que la aqueja. Eso en todo eh, no  me refiero a los kilitos de más luego de una temporada de guisos, chocolate caliente y medialunas compulsivas, me refiero a los quejosos crónicos, a los envidiadores o a los que, simplemente, renuncian a vivir.
Yo soy de las que creen que si las cosas no nos gustan como están hay que poner manos a la obra. Yo soy de las que ven el vaso medio vacío… sí, medio vacío! nunca entendí que eso implicaba dejarlo como estaba, para mi siempre fue: medio vacío, para llenarlo!!! (soy rara, I know)
Así que a no quejarse, quejarse arruga!!! (listo, ahí les di mi tip de belleza Nº1)

Mejor algo que nada

 

Muchas personas tienen la extraña costumbre de ser absolutistas e impacientes… una combinación explosiva. “O todo o nada, YA”  Así está el mundo.
Lo que les quiero decir con esto es que, no importa q tengan 20mil kilos a los que hacerle frente o solo 3, lo que importa es hacer algo con ello (si es que les molesta, claro). Cada caso tendrá su proceso, y no será del día a la noche… pero si somos constantes y en vez de andar mirando a la vecina,  nos miramos a nosotras;  nos fijamos unas metas, elaboramos unas estrategias, nos comprometemos con el asunto (fuera culpas o justificaciones) y le damos duro y parejo, paso a paso. Entonces te aseguro que vas a terminar bailando de felicidad.

5 pasos para la felicidad veraniega

Les voy a compartir mi método para hacerle frente a los kilitos de más, pero con onda. Me va funcionando al pelo, así q por eso comparto.
Nada de jornadas extenuantes en el gym, morirte de hambre hasta llegar a creer que tu interlocutor tiene forma de bife de chorizo… nah! Este es el método de la gente normalita, con mil quinientos asuntos que resolver en día y poca paciencia para las cosas superficiales.
¿Lista? Va.

Paso 1:  Comer con placer

Lo primero que hace la gente cuando quiere bajar de peso es dejar de comer y con eso genera una tara. Asume que cerrando la boca ya está todo resuelto. Bueno, en parte algo de razón hay… pero los extremos nunca traen buenos resultados. No es cuestión de dejar de comer, sino dejar de comer las cosas que no se llevan bien con nuestro metabolismo.

No a todos les funciona lo mismo, cada metabolismo es un mundo. Por eso aquí vengo a recomendarles con vehemencia que visiten a un/a nutricionista copado/a. Uno/a que no les de la lata con dietas proteicas, contar calorías o pesar comida, que no les haga hacer locuras como las dietas disociadas, de la cebolla o del tomate… por Diosssss, cosas anti natura si las hay. Alguien que les enseñe a conjugar.
No renuncies al amor
Yo soy de las que creen que cocinar es sexy y comer es orgásmico. Pero no es cuestión de atiborrarse, es cuestión de degustar, saborear. Engullir no es lo mismo que comer. Como tener sexo no es lo mismo que hacer el amor. Podría parecer lo mismo a simple vista… pero la sensación que te queda al final lo es todo.  Y eso es lo que cuenta.
En eso los franceses son unos capos de la vida. No se privan de nada, su pattisserie es manteca pura… pero las porciones son tan pequeñas q casi es como que no pecaras en lo absoluto! jajajaja
En la comida, como en la vida, lo que mata es la ansiedad.
Estamos tan acelerados que nos mandamos 5 empanadas al hilo en una fracción de 5 minutos, entonces decimos: “que hambre que tengo, mejor me como 3 más”. Y media hora después: “no puedo ni respirar”. Buuuhhh, a quejarse a Magoya!!!!!!
Te cambio la escena patética en un segundo, mirá:
Comenzamos tomando un vaso grande de agua mientras terminamos de sacar las empanadas del horno (o recibimos la delicias de Boutique de Empanadas). Y luego nos sentamos a la mesa, una mesa que preparamos con alegría, una mesa bonita, una mesa que enamora. Servimos la comida y esperamos que se enfríe un poco mientras conversamos o  escuchamos música, o simplemente nos dejamos llenar del aroma del plato frente a nosotros.
La comida deja de ser un trámite y se convierte en un momento de placer supremo, y cuando uno la está pasando bien no engulle, saborea. Y cuando uno saborea, disfruta. Y cuando uno disfruta se queda satisfecho y feliz.
Ahora te sumo algunas cositas a la escena:  si a las empanadas las acompañamos de una rica ensalada (con poca aceite, bastante aceto y una pizca de sal) y/o una sopa de verdura casera (sin cubitos!!! los cubitos son el satán del sabor y de la salud) con unas cucharadas de chía activada, vas a notar que en vez de 8 empanadas te comés  2, y  -TE JURO-  no te agarra hambre hasta la hora de la merienda.
Ya ves, no contaste calorías, no pesaste la comida… simplemente armonizaste tu plato y lo saboreaste.
Los truquitos…
La nutricionista  me explicó que:
  • Mejor las verduras y las frutas troceadas que en puré o procesadas.
  • Reducir las porciones un poco hace una gran diferencia.
  • Reducir el consumo de jugos, licuados y obvio bebidas con alto contenido en glucosa
  • Una buena comida debe tener: vegetales,  proteinas y almidones en ciertas proporciones.
La “medida áurea” de tu plato (probá con un plato mediano o chico y evitá los platos gigantes) saludable es:
  • 1/2 plato de vegetales sin almidón, frescos o cocidos.
  • 1/4 plato de proteínas
  • 1/4 plato de almidones. Entre los que se cuentan la papa, la batata, el choclo, los fideos, el pan (mejor integral), cereales y legumbres.
 La anécdota curiosa
Yo tenía una amiga que quería adelgazar y almorzaba 1/2 kilo de lechuga (literal), eso sí, la sazonaba con una tonelada de sal y 1/4 litro de aceite y luego, de postre, 5 mandarinas. Eso no le sirvió. No solo porque la lechuga solita no nos puede brindar todos los nutrientes que necesitamos para la subsistencia, sino que al derrapar en el aliño y el exceso de azúcar (aunque sea fructuosa) era casi como comerse un Burger King con doble ración de papas fritas y una gaseosa extra-grande jajajajajaja
Moraleja: Hay que comer con inteligencia. El conocimiento es poder, si querés bajar de peso no dejes de comer, comé mejor… e informate sobre qué es lo mejor para vos.
Una buena nutricionista te encargará una batería de análisis para saber qué es lo que está desfasado en tu organismo y así podrá orientarte mejor.
Por ejemplo, vos pensás: la fruta es inofensiva: “me como 4 frutas al día y con eso adelgazo para el sábado”. Pero resulta que tenés alta la glucosa o resistencia a la insulina (y no lo sabías, claro)… entonces esas 4 frutas al día se convierten en glucosa pura que va derecho a tus caderas… y en vez de adelgazar, engordás; piuffff! y encima estás de mal humor porque tenés hambre y descompasadas las hormonas.
Súper importante
Si tenés alguna condición de salud o intolerancia alimenticia (gluten, glucosa, huevo, lactosa, colesterol alto, hipertensión) o elección (macrobiótica, vegana, raw, etc) con más razón tenés que ir a un nutricionista, tu cuerpo necesita compensar de alguna manera lo que no le estás dando.

Ya lo decía Hipócrates: “que la comida sea tu medicina”.
Si comemos saludablemente, nos sentiremos más sanos y felices.

En mi caso yo comía sano, pero combinaba mal. Así de simple. Así que fue cuestión de reorganizar los menues semanales y fue magia pura! jajajaja

 Paso 2: Tomar agua

Parece una pavada, pero no lo es.
¿Sabías que muchas molestias diarias pueden ser producto de la falta de agua? La acidez, los dolores de cabeza, los calambres, algunas nauseas, algún tipo de tos, estreñimiento… muchas veces se solucionan tomando agua. Sí, solo tomando agua.
Quizás me saltes con un: “no tengo sed, por eso no tomo agua” y es verdad. El cuerpo es increíble! Si no le das agua, no te pide, piensa que estás en un periodo de sequía y disminuye la señal de alerta hasta que ya le es insostenible poder seguir funcionando.
Hacé la prueba. Hacete el hábito de tomar uno o dos vasos de agua natural en ayunas y luego intercalá agua a lo largo de tu jornada. Vas a ver que al segundo o tercer día, tu cuerpo te pide.
La cantidad va a depender de tu cuerpo. Aproximadamente 2 litros, un poco menos o un poco más. Si estás embarazada es mucho más, casi el doble. No vale tomarse toda la botella en 20 minutos! hay que regular, no seas como mi amiga la comedora de lechuga. No exageres! jajajajjaa

Paso 3: Mueve tu cul!

Así es pequeña saltamontes, no solo hace falta moverse para bajar de peso más rápido y mejor, sino para generar endorfinas.
¿Se puede cambiar una barra de chocolate por un power walk? Se puede!!!  No es que vas a dejar de comerte el chocolate, pero quizás comas una tableta y no todo el paquete… porque no lo necesitás.
Aclaro que yo soy una chica tranqui, cero deportista. Mi vieja sufría cuando yo era chica y adolescente; ella que era campeona de Rock&Roll, escalaba montañas y se tiraba de paracaídas… bue, yo también me tiraba, pero debajo de un árbol para leer o mirar pajaritos. Lo máximo que te corría era el bondi, a veces jajajajaja.
Pero la vida sedentaria es mala. Y cuando más vieja te ponés, más mala se vuelve. La vida sedentaria es el cuco de los 40!! jajajajajaj bue.
Con esto no pretendo que dejes de ser quien sos, todo lo contrario. Si sos como yo debe haber algo que disfrutás, algo que implique moverse!! No me vengas con “sí disfruto comerme un kilo de helado directo del pote” eso no vale como ejercicio :-P.
Por ejemplo yo amo caminar tanto como amo viajar… siempre que vuelvo de un viaje vengo con 5 kilos menos y eso que me como la vida (“hay que probar los platillos tipicos de cada lugar che! jajaja) y luego me di cuenta que era porque me la pasaba caminando. Así que me armé la rutina de caminar por mi barrio haciendo de cuenta que estaba de viaje y listo.
Otra cosa que me gusta es bailar! Bueno, entonces bailo.
Acá te paso algunos tips que quizás te ayuden:
  • Para que comiences a quemar calorías con una actividad física aeróbica, tenés que mantenerla por más de 20 minutos. Y aquí vale perfectamente caminar.
  • 30 minutos 3 veces por semana es una buena frecuencia, si te animás más, pues adelante! Yo salgo a caminar todos los días, es mi tiempo para airear las neuronas y ver gente jajaj
  • Tenés que meterle ritmo, pero no exigirle por demás a tu cuerpo. Tratalo con cariño!
Si te copás caminando tenés que tener en cuenta algunas cosas
  • Imprimile ritmo, no vas paseando. No mires vidrieras o los adorables perritos o a sus dueños… vos avanzá derecho!!  😛
  • Ayuda mucho escuchar música, tu cuerpo sigue el ritmo y está buenísimo. Acá te comparto la lista q escucho yo. Quizás hasta te aplauda un grupito de adolescentes apoltronados en la esquina jajaja (ejem, ejem) si eso sucede, hacés una reverencia y seguís con lo tuyo  como si fuera lo más normal del mundo.
  • En las esquinas no pares! seguí moviéndote. Una que suma es subir y bajar del cordón, o ir y venir hasta mitad de la cuadra. Non stop, baby!
  • Cambiá aleatoriamente el ritmo power y el ritmo más tranqui. Un poco porque sino no te dan los músculos! jajajaja y un poco porque me lo recomendó una aplicación de Iphone. True story! jajajaja

 

Una verdad inobjetable…

Las chachas se caen chicas, es la f*** ley de gravedad!!! Así que no hay otra que recordarle al  músculo quién manda. Y ahí no hay nada como las malditas abdominales, sentadillas y la PPPPPIIIIIIIIII.

Igual no te estreses, salvo que seas modelo de ropa interior, se hace lo que se puede y con amor jajajajajaj pero sí, que toca sudar con las repeticiones. Sino, malla enteriza, pareo y va! jajajajaj

Paso 4: Estirá y Relajá

Les juro que el estrés engorda, el insomnio engorda, la pena engorda… engorda todoooo jajajaja así que hay que contemplar dentro del plan bikini un poco de estiramiento y relajación. Un mimo, bah!

Luego de la actividad física un buen momento dedicado a estirar los músculos y respirar profundo y luego una rica ducha calentita para evitar los “dolores del día después” jajajaja

Si sos meditadora, adelante! No hay nada como una buena meditación, un buen ejercicio de mindfullness, o un tiempo de respiración conciente para encontrar tu centro, combatir los radicales libres y conectar.

 

Paso 5 : Corazón contento

Si estás contenta se nota en tu piel, en tus ojos, en tu pelo… se nota a 20 mil millas de viaje submarino.

Si tu corazón no está contento, entonces explorá a ver qué pasa. Uno también engorda de infeliz (sin doble sentido eh jajaja).

 

 

Si llegaste hasta aquí te felicito y estoy segura q vas a lograrlo, sos de las que no se dejan amedrentar por los desafíos: CAPA!!!!!!

Y te recuerdo algo muy valioso: la energía sigue al pensamiento, así que si en tu mente lo tenés claro, y tu voluntad y constancia salen a jugar con vos. Tenés el éxito asegurado.

Te recuerdo también que todo los senderos por los que vale la pena luchar se inician en la mente y no en el cuerpo. Si estás decidida, ya tenés la mitad del camino hecho.

Felices bikinis!!!!!!!!!!

 

Si todavía te estás preguntando

¿Cómo demonios te vas a organizar como para sumar una nueva rutina a tu vida?

Estás necesitando Simplificarte!!!

Vení que yo te ayudo 😀


Acerca de Cin

Sra d 40, aunque parezca d 30. Mi secreto: cocinar, reír fuerte, conectar y soñar despierta. Asesoro a emprendedores sobre redes sociales y blogging. Acá juego :-)


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