Desafiando al 2017 4


Primer semana del año. Parece increíble, pero ya estamos en 2017!!!!

A veces creo que más que volar el tiempo se evapora. ¿No les pasa?

Pero aquí seguimos, seguimos con las ansias firmes y todas los anhelos alineados para hacer de este un gran año. O al menos ponerle empeño.

Cuántas veces deseamos estar mejor? ¿Cuántas veces comenzamos el año con una lista de metas que olvidamos unos meses después?  ¿No te frustra eso? ¿No te hace sentir pésimo?

¿Y si te dijera que a veces solo es necesario un cambio en el planteo de tus metas?

Hay algunas metas típicas de inicio de ciclo:

  • Dejar de fumar
  • Ponerse en forma
  • Ir al gimnasio

¿Te suenan? Son esos propósitos de fin de año afiliados al fracaso. Pero ¿Por qué? ¿Por qué cada año uno se propone las mismas cosas (las que sea) y falla?

Empecemos por lo básico: realmente lo quieres? Seguro?

Y si me dices que sí, adelante… y que pasa cuando luego vienen los primeros traspiés?

Te apuntas al gimnasio, asistes a las 3 primeras clases y luego, por h o por b, faltas a la 4ta? y desde ahí ya encuentras una excusa para no ir las próximas 67.

Estás metida en una de esas dietas estrictas y un día se te antoja comer algo fuera de programa… lo que termina en atracón y abandono rotundo.

Vienes genial un par de semanas sin probar un cigarrillo, pero un día aceptas uno en automático… y terminas fumándote 3 al hilo.

¿Y después? ¿Por qué no volver a intentarlo? ¿Por qué tenemos tan poca resistencia a la frustración?  Por qué a la primera de cambio tendemos a abandonarlo todo? ¿Te habías puesto a pensar en ello?

La cultura del todo o nada determina que ante el primer fracaso se tiende a abandonar la meta.

Por algún extraño mecanismo maniqueista  determinamos que no somos lo suficientemente valiosos, fuertes, constantes para tamaño desafío y que es “mejor” quedarse tal y como estábamos antes de meternos a querer cambiar.

Una verdadera mierda para la autoestima, vamos.
Que ya lo decía Platón “Que somos dioses dormidos” que no nos conformemos con menos.

Patadita en las sentaderas y a ponerse nuevamente en camino, que creas lo que crees. No lo olvides. Si quieres crearte, primero debes creer en vos, sino estás frito.

3 trucos para triunfar

1. Revisar y ajustar las metas. Hacerlas carne.

Uno de los principales problemas de las metas es que las planteamos desde “la razón” o desde lo que se supone que deberíamos hacer, desde lo que se espera de mi, desde los mandatos.

Pero hay un pequeño gran detalle: la razón no mueve montañas, la pasión sí. No basta conque la meta la elija mi cabeza… si no la elije mi corazón es muy difícil que pueda alcanzarla.
Las metas que te propongas deben estar impregnadas de pasión, deben ser cosas en las que crees con todas tus fuerzas, por las que estás dispuesta a esforzarte más allá del límite de tus fuerzas.
Dejar de fumar, adelgazar, ir al gimnasio… qué es lo que tienen en común? Sentirnos mejor con nosotros mismos, con nuestro cuerpo. Y si en vez de plantearlos como propósitos en sí los consideramos parte de un plan más grande? ¿Y si nos paramos desde otro lugar? y nos proponemos cosas distintas como: ¿reír más? Sí, leíste bien REIRNOS MÁS.

Sabías que al reirnos se ponen en movimiento 430 músculos, se generan endorfinas, se reducen los niveles de cortisol, expandes los pulmones, relajas los músculos, quemas calorías, descargas tensiones, potencias tu creatividad ? Casi que al reírte estás haciendo ejercicio y encuentras la satisfacción que a veces buscas en la comida o en el cigarrillo.

Para que una meta se haga carne en nosotros debemos tener en claro: por qué hacemos lo que hacemos, qué es lo que nos lleva a querer hacerlo. Tener siempre eso presente nos da fuerzas para persistir cuando la cosa se pone difícil.

2. Trazar un plan

Las cosas no se hacen solas! Hay que arremangarse y ponerse a trabajar por nuestros sueños y nuestros propósitos.

Hay que poner el cuerpo, hay que poner el corazón, la mente, la vida en ello.

Pero hay que hacerlo con inteligencia, no podemos pretender egresar del insti si ni siquiera empezamos a cursar la primaria. Paso a paso amigos, paso a paso. Con constancia, paciencia y amor.

Al trazar un plan invitamos a poner en acción lo que estaba en potencia. Para que un plan sea realista tiene que:

  • fijar etapas
  • ser flexible
  • centrarse en lo que depende de nosotros,
  • preveer revisiones

3. Hacer seguimiento

Ir detrás de la zanahoria no es la mejor manera de llegar a buen puerto. “Tomar el control” es ser parte activa en todo el proceso y disfrutar de él. Ir detrás de un propósito no es algo que se sufre, sino algo que te llena de alegría

Tenemos que poder parar varias veces en el camino, analizar cómo lo venimos haciendo, qué se podría mejorar, qué es preciso rectificar, felicitarnos por los pequeños logros.

Al hacer el seguimiento también tengamos en cuenta de reforzar nuestra motivación. Nos sigue emocionando de la misma manera? La motivación es lo que nos va a mantener en carrera, no los resultados.

¿Ya tenés tus resoluciones, tus propósitos para este 2017? Deseo de corazón que tengas la fuerza y la constancia para que se hagan realidad.

Que sea un año donde tus sueños sean parte de tu vida, que puedas tomar el desayuno con ellos, ir de paseo, crear mundos. Que tus sueños, además de alas, sean piel y raíces.

Feliz inicio de ciclo.

Que logres todo lo que te propongas.


Acerca de Cin

Sra d 40, aunque parezca d 30. Mi secreto: cocinar, reír fuerte, conectar y soñar despierta. Asesoro a emprendedores sobre redes sociales y blogging. Acá juego :-)


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