¿Qué es Vainilla&Canela?


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Este blog nació con mi hija. Bah… 6 meses después, con el amor creciendo exponencialmente en las venas y esas ganas inaguantables de besar y estrujar.

Toda mi vida me gustó cocinar, traigo en los genes esa necesidad de nutrir a quienes amo. Pero al nacer Aimé, mi mundo se transformó para siempre!!! ya no me alcanzaba, necesitaba más y más y maaaass!!! tanta energía, tanta luz necesitaba ser compartida con el mundo. Así nació Vainilla & Canela, un rescate de lo simple… de las pequeñas cosas de la vida que nos transforman en grandes personas; y también una instantánea de los complicado que es ser madre, esposa, emprendedora y vivir feliz.

Vainilla & Canela es un poco el día a día de ese quilombo femenino, que tiene bastante de multitasking, un poco de caos y mucho de amor.

Vainilla & Canela es mi yin-yang, acá cocino, escribo, laburo, emprendo, sueño, decoro, saco fotos, me inspiro, comparto pavadas o cosas grosas. Un rincón multitasking en que reina el caos creativo, la productividad emocional y las ganas de reír!!!

Vainilla & Canela resurge ahora con una idea más madura, como una forma de construir el mundo en el que quiero vivir: un mundo espontáneo, amistoso, musical, estético, justo, espectacular, sano, solidario, colorido, amoroso, feliz. Un mundo más de puentes que de murallas. Un mundo en el que iré sumando amigos y amigas que aporten su color y su talento a este espacio.

“O estás en la cocina o estás en el horno” es un fragmento de “Roberto” del Cuarteto de Nos, y si bien ellos lo decían en otro contexto, creo que aplica en este blog (y en mi vida). Ante la duda, mejor accionar. Sino, después a no quejarse!

Espero que disfrutes este espacio, tanto como yo disfruto en alimentarlo.

¿Qué días se hornean los post? No tienen fecha prefijada, los post son libres de venir cuando más los siento… pensá este blog como el de una emprendedora sin local a la calle… un poco bohemia y perfeccionista ¿Mezcla rara no? Y sí, soy rara y este blog es un poco mi reflejo.

Esperá, esperá que te tiro una de esas frases gloriosas que te dan ganas de hacer un marquito:

“¿Me contradigo?

Pues bien, me contradigo.

(soy inmenso, contengo multitudes).”

Walt Whitman

¿Viste?  Avanti, venite a cocinar conmigo!